Argentina : De la conquista a la independencia
La España ilustrada y la implantación del virreinato del Río de la Plata
Con cierto retraso y moderación, la España del siglo XVIII conoció, como el resto de Europa, el auge de la Ilustración.
La Ilustración española se basó en el intento por liberar el desarrollo de fuerzas burguesas ahogadas en los vetustos y rígidos cuadros de la antigua monarquía. Encaró una reforma económica que fue el centro de todas sus concepciones y lo más notable de su intento de renovación. A esa reforma económica se dirigieron todos los esfuerzos en todos los campos, desde la enseñanza hasta aspectos de la vida religiosa.
El despotismo ilustrado tenía como objetivo un Estado poderoso con la fuerza y eficacia necesarias para encarar las vastas reformas que permitiesen alcanzar el bienestar de los súbditos y consolidar la posición española frente a las rivalidades políticas europeas. Un Estado de tal naturaleza necesitaba apoyarse en sanas y prósperas finanzas, un gran poder militar y naval y en una eficiente maquinaria administrativa. Las colonias americanas tendrían mucho que ver en estos campos sobre todo desde el punto de vista de las rentas reales y la defensa del Imperio.
Indagar las razones que movieron a España a la creación del Virreinato del Río de la Plata no es otra cosa que examinar un aspecto de las luchas por la hegemonía europea durante el siglo XVIII: recuperar su poderío y contener el avance de sus rivales, principalmente Inglaterra. Las medidas liberales del nuevo virreinato ,al actuar en el dinámico mundo económico y social de fines de siglo XVIII impulsaron fuerzas internas que ya no pudo contener una metrópoli debilitada y asedida por sus poderosos rivales
Desde los tratados de Utrecht (1713), al final de la guerra de sucesión de España. Inglaterra había logrado introducir una importante cuña en el monopolio hispanocolonial. El asiento de negros y el navío de permiso abrieron la primera puerta legal al comercio inglés y acrecentaron el contrabando cuya base era la Colonia del Sacramento que mediante aquel tratado se impuso la devolución de España a Portugal, el cual desde el tratado de Methuen (1703) había quedado prácticamente sometido a Inglaterra.
En 1750 se firma el tratado de Permuta que consistía en que cada reino debía quedarse con lo que tenia ocupado hasta entonces, con excepción de algunas concesiones mutuas, como la devolución de la Colonia del Sacramento a España y la cesión de los siete pueblos de las Misiones entre Uruguay y el Ibicuí a Portugal. Al fallecer Fernando VI, Carlos III , nuevo monarca español ,logró con Portugal la anulación de dicho tratado, volviendo las cosas al ordenamiento de los tratados de Tordesillas y Utrecht, la Colonia del Sacramento vuelve a dominio lusitano por tercera vez.
En 1761 Carlos III firma con Francia el Pacto de Familia por el cual ambas dinastías borbónicas se unen “en una comunidad de ganancias y pérdidas” y por el que España ingresa a la Guerra de los Siete Años, en la cual Francia pierde la mayor parte de sus posesiones americanas y España sufre diversas pérdidas, como La Habana y Manilla, sin embargo su única victoria fue la toma de Colonia en 1763 por parte de Pedro de Cevallos (gobernador de Buenos Aires) quien luego se puso en campaña hacia Río Grande con el propósito de continuar la restitución a España de territorios ocupados por Portugal, pero al poco tiempo la Paz de Paris paralizó su campaña. Sin embargo por medio de ella España rescata La Habana y Manilla de mano de los ingleses pero devuelve la Colonia de Sacramento (por cuarta vez en manos de Portugal) resistiéndose a entregar lo conquistado en la región de Río Grande.
En la fundación del nuevo virreinato ha de influir la llamada cuestión del Pacífico, se trata de la rivalidad de España con Francia e Inglaterra, principalmente por el dominio de la ruta a los mercados del Pacífico, tanto americanos como asiáticos a través del Cabo de Hornos. El control de esta ruta dependía fundamentalmente de la posesión de las regiones patagónicas, sobre todo las Islas Malvinas, y las tierras cercanas al Cabo de Hornos y al Estrecho de Magallanes. Francia e Inglaterra habían tratado de asentarse en las costas patagónicas . Asi en 1764 la expedición francesa funda Port Saint Louis en la isla Este de Malvinas y en 1766 Inglaterra funda Puerto Egmont. A partir de 1767 España, amparada por el Pacto de Familia logra la evacuación de estos puertos. Esto estuvo a punto de provocar una guerra pero los ingleses consiguen un convenio que los autoriza a permanecer en Puerto Egmont, aunque refirma los derechos de España sobre Malvinas, la cual en 1774 logra el desalojo de los ingleses.
En 1778 los españoles encaran la colonización de la costa patagónica enviando familias campesinas gallegas provistas de elementos de trabajo y una guarnición militar, la cual no tuvo resultados exitosos debido a las dificultades de subsistencia de la región tan inhóspita, la falta de recursos en Buenos Aires y la inconsecuencia española en su política defensiva.
Destruido el poderío colonial francés en América, debilitado el español en el Norte, Inglaterra, en alianza con Portugal, era un peligro grave para los dominios hispanos en el Río de la Plata. La política de Carlos III, al firmar con Francia el Pacto de Familia, estaba dirigida a contener el avance inglés y tratar de eliminar asi las ventajas que a lo largo de los años habían conseguido los comerciantes ingleses en el tráfico entre España y sus colonias americanas. La derrota de la Guerra de los Siete Años fue un duro golpe para el objetivo de tratar de restaurar las industrias españolas y desarrollar el comercio. Debido a ello Carlos III apela a otros recursos como las medidas que tienden a limitar el paso de metales preciosos americanos a Inglaterra o a disminuir la importación de productos textiles que pudieran fabricarse en España, mientras aguardaba otra oportunidad para eliminar los tratados perjudiciales.
En estas circunstancias la defensa de la región rioplatense era más que urgente, dada su enorme vulnerabilidad ante cualquier intento de conquista. Para ello se requería una gran empresa militar y naval en el Plata y una política económica que proporcionase las rentas necesarias para mantener los frutos de dicha empresa.
En 1763 la corona de Portugal crea el Virreinato de Brasil. La presión portuguesa se intensifica en pos de la ocupación de la zona de Río Grande y el establecimiento de un enlace terrestre con la Colonia del Sacramento. La constante penetración de los portugueses, fortalecidos por la reorganización administrativa y los grandes esfuerzos enviados por su corona, llevo a la guerra en 1776-77. En abril de 1776 los portugueses lograron apoderarse de la región de Río Grande que dejó de integrar dominios hispanos. En ese momento la corona española decide el envío de una poderosa expedición al mando de Pedro de Cevallos la cual en julio de 1777 toma la Colonia del Sacramento. En octubre del mismo año el tratado de Ildefonso fijaba los que, con ligeras variantes, serian limites definitivos entre las colonias españolas y las portuguesas.
En julio de 1776 se concedieron a Cevallos los poderes y atribuciones de Virrey para las provincias del Río de la Plata con carácter provisional fijándose como término el cumplimiento de los objetivos de la expedición. Una vez cumplido con éxito, la creación del virreinato tuvo carácter definitivo.
Nota de Taringa.net